Observe a cualquier niño el último día de escuela y verá felicidad total mientras se enfoca en su futuro inmediato. Piscinas. Playas. Carnavales. Comida chatarra. Una vacación de tres meses les espera, sin nada de tareas y con mucha holgazanería.

Ahora, mire a sus mamás trabajadoras. Se ven como venados lampareados, con los nervios y el estrés reflejándose en sus miradas. No ven el verano como un momento para divertirse; es una mina terrestre para la logística, sin mencionar un posible desastre fiscal.

Cincuenta y ocho por ciento de los padres ven el verano como algo terrible porque no se les ocurre cómo ocupar de forma segura el tiempo de sus hijos. ¿Cómo lo van a transportar de ida y vuelta a las actividades recreativas? ¿Quién los va a vigilar? En algunos casos, la única opción es dejar a los niños de primaria, e incluso de secundaria, en casa por hasta 12 horas si no hay niñeras disponibles.

Toda esta presión y más cae sobre los hombros de las mamás año tras año.

 

El reto veraniego es real

No conozco a muchas mamás trabajadoras que disfruten las vacaciones de verano. Tenemos más trabajo que hacer y planear múltiples actividades para los niños puede ser frustrante y difícil. ¿Y los campamentos? Son una solución que no siempre inicia cuando termina la escuela.

No olvidemos el gasto que representan los emocionantes festivales, películas y más. El entretenimiento veraniego les cuesta a las familias alrededor de $471 dólares extra. Para una familia que busca recortar gastos, esa es una gran cantidad. También he hecho las cuentas y se requieren alrededor de 10 formularios por cada semana diferente en el campamento. Si deseamos darles a nuestros hijos "el mejor verano de sus vidas", el número de formularios fácil podría hacer una revista.

A partir de mayo (porque las escuelas misteriosamente los dejan salir cada año más temprano) hasta agosto, nos volvemos un mágico superhéroe que llamamos el "Planeador" porque no solo nos encargamos de la agenda familiar, sino que todos en la oficina también están de vacaciones de verano. Asegurarse de que todo el trabajo siga haciéndose correctamente es ciertamente algo que solo un súper humano podría hacer.

A veces solo quiero saltar al otoño.

 

Cómo sobrevivir exitosamente el verano

Puede parecer que yo sea un "Grinch" del verano pero sé que para los niños es un ritual. Todos recordamos cuando arrojábamos la mochila al fondo del armario para no tocarla durante meses. Y cuando yo era niña, amaba estar lejos en un campamento por ocho semanas enteras. Mis padres de hecho lloraban cuando el autobús me llevaba. Aunque ellos sabían que iba a tener la mejor experiencia de mi vida, haciendo nuevos amigos y aprendiendo cómo ser independiente, ambos se daban cuenta de lo silenciosa que estaba la casa sin mi hermana y yo (y nuestro desorden).

Pero ahora, yo misma como madre y líder de la casa, les debo a mis hijas (y, a quién engaño, a mi cordura) la oportunidad de sobrevivir el verano aplicando algunas estrategias:

 

1. Haga sus planes para el verano con tiempo.

Antes de que los niños siquiera salgan de la escuela, arme un calendario completo que muestre todos los días que ellos estarán en casa. Marque primero cualquier día festivo y planes de viaje porque esas fechas ya están ocupadas. Luego, encárguese del resto del calendario, anotando días y semanas con lapsos en guarderías o eventos. Asegúrese de incluir cualquier viaje de negocios programado u ocasiones en las que sepa que no estará disponible para recogerlos o llevarlos al campamento.

Este calendario no solo le ayudará a darles a sus hijos la mejor experiencia posible, sino que también le proporcionará un mapa a seguir. Además, puede compartirlo con sus hijos mayores para que le ayuden con los planes.

 

2. Encuentre nuevas niñeras con aplicaciones en línea.

La tecnología ha hecho mucho más fácil encontrar una niñera que cumpla con sus necesidades que cuando yo era niña. Ahora, con sitios como UrbanSitterSittercity y Care.com, puede encontrar una niñera que cumpla con las necesidades de su familia. Algunos de estos sitios también le dan consejos para entrevistas personales, lo cual siempre recomiendo.

 

3. Tómese un día o dos.

Tómese un día o dos para reconectarse con sus hijos. Podrá conectarse con ellos sin el apresurado "ritmo escolar" y también desconectarse un rato. ¡Mis hijos adoran llenar docenas de globos con agua y tener una clásica pelea de globos con agua! (Si todavía no cuenta con el accesorio para manguera, créame, le salvará los dedos y les dará a sus hijos horas de diversión).

¿Los niños duermen en el campamento? Prepare uno o dos días para estar solo o con un grupo de amigos. Nunca es egoísta dedicarse a su persona de vez en cuando.

 

4. Lleve a los niños al trabajo.

En algún momento va a ocurrir: Las actividades de la tarde para los niños se cancelan, su niñera se enferma y se queda haciendo malabares, tratando de encontrar qué hacer con sus hijos. Como un último recurso, sus hijos mayores, independientes y que se portan bien, podrían ir con usted al trabajo de vez en cuando si su oficina lo permite. Muchas organizaciones están más abiertas a esta opción de lo que se imagina. Si tiene una buena relación con su jefe o el personal de recursos humanos, vea si esto es factible.

Algunos trabajos incluso aceptan chicos de preparatoria como becarios, ¡lo que significa que no tendrá que preocuparse por qué está haciendo su hijo porque estará en el cubículo justo al final del pasillo! Además: Las universidades valoran a los aspirantes con currículos interesantes.

Sus hijos merecen divertirse durante el verano pero su emoción no debe costarle su salud mental ni la cuenta bancaria familiar. Con un poco de planificación y creatividad, puede pensar soluciones veraniegas que tendrán a todos contentos.