Aproximadamente tres cuartos de los ejecutivos atribuyen su éxito a no haber crecido en un vecindario acaudalado o haber caído de cabeza en una pila de suerte. De acuerdo con una encuesta de la Sociedad Estadounidense para Capacitación y Desarrollo, esos ejecutivos atribuyen su éxito a la tutoría que recibieron a lo largo del camino.
 
Tiene sentido y esto me alentó también a reflexionar sobre mi propio trayecto hacia el rol de Directora General, que implicó mucha orientación de personas en las que confiaba y admiraba. Sin la disposición a compartir de mis tutores, quizá no tendría este puesto ni tendría el privilegio de hacer lo mismo.
 
Afortunadamente llegué a la suite C y siempre llevo la antorcha de la tutoría. Por ejemplo, recientemente me invitaron para permitir que nuestra compañía fuera participante de un análisis de caso para la muy respetada Escuela de Negocios Kelley de la Universidad de Indiana. Fue un honor escuchar que eligieron a Jelmar para este programa anual, parcialmente porque gané el premio EY Empresaria del Año de 2017. Me sentí absolutamente sorprendida por la profunda y educativa naturaleza de la experiencia.
 
Beneficios de 360 grados de la tutoría
 
La mayoría de las personas tienden a concentrarse en lo que los pupilos reciben de las relaciones de orientación, pero con frecuencia no hablan ni consideran el valor para los orientadores. ¡Si tan solo hubieran estado conmigo en mi visita a la Universidad de Indiana! Responder preguntas durante tres horas de cientos de entusiastas estudiantes de comunicación fue muy revelador. No me dijeron qué esperar y me alegro por ello: Sus preguntas e ideas me fascinaron y desafiaron mis puntos de vista.
 
También me impresionaron las sugerencias innovadoras de algunos estudiantes sobre el mercado en cuanto a que Jelmar podría realizar estudios de investigación de viabilidad. ¿Quién sabe? Los conceptos podrían ser viables para nuestro negocio. En principio, podrían convertirse en trampolines para lanzarnos hacia una saturación más profunda del mercado o una marca más fuerte con los clientes leales.
 
Esta es la belleza simbiótica de la tutoría: Ambas partes obtienen beneficios. En el caso de los estudiantes de la Universidad de Indiana, ellos tuvieron la oportunidad de intercambiar planes con líderes de la comunidad, como yo, que tienen experiencia en el mundo real. Como tutora VIP, pude interactuar con la siguiente generación de directores generales, directores financieros y empresarios. ¡Créame cuando le digo que se están preparando para transformar!
 
Si nunca ha tutoreado a nadie, se lo recomiendo ampliamente. Usted puede inspirar a otros a través de colaboraciones formales o informales dirigidas hacia mantener una fuerza laboral sólida, sana y optimista. Estas son algunas recomendaciones para empezar con su jornada de asesoría:
 
1. Póngase al frente de personas jóvenes siempre que sea posible.
Por todo el país, escuelas, universidades y organizaciones como las Chicas Exploradoras necesitan desesperadamente voluntarios para que compartan su sabiduría con los jóvenes. Además del evento de la Universidad de Indiana, he tutoreado a hombres y mujeres jóvenes en una infinidad de maneras.
 
Por ejemplo, fui asesora de negocios para una organización universitaria sin fines de lucro llamada Enactus. También fui oradora invitada en el Centro de Empresariado e Innovación Farley de la Universidad del Noroeste. Sin importar si se participa en un acuerdo de tutoría de una sola vez o prolongado, dé lo mejor de sí. La Generación Z está ansiosa de absorber información, sin importar lo que usted haya leído sobre ellos en línea.
 
2. Póngase en la posición de educador y estudiante.
Cuando visité la Universidad del Noroeste, los estudiantes compartieron sus emprendimientos empresariales de la preparatoria. ¡Sentí que había sido una completa haragana a esa edad! Estos estudiantes estaban creando negocios diseñados para ayudar al mundo antes de graduarse o recibir su licencia de conducir.
 
Un estudiante habló sobre querer conectar a personas de Medio Oriente que necesitaban donaciones de riñones con donadores potenciales. Otro soñaba con lanzar una compañía para ayudar a personas con discapacidades a viajar más cómodamente en los aviones y ya había hecho el trabajo preliminar para hacerlo realidad. Estos eran proyectos iniciales y los fundadores en potencia me dieron mucho qué pensar.
 
3. Véase a sí mismo como un jardinero práctico (los overoles son opcionales).
Sí, Steve Jobs fue un visionario. Pero, ¿sabía él que tutorear a Marc Benioff de Salesforce ayudaría a Benioff a apoderarse del anhelado aro de bronce? Nunca lo sabremos y honestamente no importa.
 
El punto fue que Jobs alentó a Benioff sin importar el resultado. Usted debe hacer lo mismo. Sus pupilos quizá no funden compañías de Fortune 500 ni reciban menciones en los libros de texto de Harvard. Eso está bien. Ellos se desarrollarán a su modo con las semillas que usted les ayude a sembrar.
 
Espero tener más oportunidades de asesorar, pero ciertamente no voy a esperar a recibir un correo electrónico o mensaje de texto para apoyar a otros. Desde mis hijas hasta mis empleados, nunca faltarán los pupilos. Depende de mí y de mis compañeros líderes forjar los lazos que prepararán a estas mentes jóvenes a dirigir sus propias embarcaciones.