Tan difícil como puede ser para las mujeres de negocios modernas hacerse de capital, tienen una gran ventaja en comparación de las mujeres emprendedoras de las generaciones anteriores. El Congreso no aprobó la Ley de Propiedad de Negocios de la Mujer sino hasta finales de la década de 1980 para ayudar a eliminar la discriminación de género en los créditos. Antes de ese momento, las empresarias del sexo femenino no podían obtener un crédito a menos que un hombre actuara como cosignatario. Hasta recaudar fondos privados era casi imposible para mujeres con mentalidad corporativa y que tuvieran una visión.

Desde que se eliminaron algunas de las barreras del emprendimiento femenino, la sociedad ha disfrutado los frutos de muchas compañías fundadas por mujeres. A pesar de este progreso, las mujeres aún se quedan atrás en lo que respecta a atraer inversionistas. Su maltrato histórico, especialmente de parte de las instituciones financieras, puede contribuir con este continuo y frustrante problema.

De acuerdo con un estudio realizado por Fundera, las mujeres piden aproximadamente $35,000 menos en financiamiento de créditos comerciales que sus contrapartes masculinos. Si los inversionistas otorgan sus modestas solicitudes, las mujeres típicamente pueden esperar pagar el dinero a una tasa de interés más alta que la de los hombres. A pesar de estos impedimentos, las mujeres continúan siguiendo sus sueños y ofreciendo ayuda a otras que siguen el mismo camino.

 

El rol de las mujeres en el capital de riesgo

Muchas mujeres exitosas valoran su misión para abrir el camino a negocios propiedad de mujeres. Como tales, constantemente asesoran a sus hermanas en negocios para buscar formas de financiar sus organizaciones, incluyendo la recaudación de capital de riesgo.

Para estar seguros, el capital de riesgo se aleja de las mujeres: únicamente cerca del 2 % de los $131 mil millones recaudados en capital de riesgo en 2018 cayeron en manos de empresarias mujeres. Pero las mujeres, si no son creativas, no son nada, lo que quiere decir que están dispuestas a arrancar sus emprendimientos y dirigir operaciones más esbeltas.

La verdad es que las mujeres empresarias regularmente tienen más altos rendimientos porque tienen relativamente pocas deudas. Los inversionistas ángeles que se arriesgan con una buena idea de una mujer competente pueden muy bien disfrutar un porcentaje más alto de propiedad y un envidiable rendimiento.

¿Desea mantener el ímpetu a favor de las mujeres fundadoras? Concentre su atención en fomentar un cambio positivo a través de algunas acciones clave:

 

1. Compre productos y servicios de negocios propiedad de mujeres.

Antes de comprar cualquier cosa, considere todas las alternativas. Esto incluye investigar bienes y servicios semejantes ofrecidos por compañías propiedad de mujeres. Sus elecciones pueden hacer que gaste más dinero apoyando a organizaciones dirigidas por mujeres, idealmente sentando un precedente para que otras mujeres hagan lo mismo.

Aunque no inicié mi negocio familiar desde cero, pasé por dificultades singulares en mi camino a convertirme en Directora General. Por consiguiente, me he hecho el propósito de conectarme con mujeres que han desarrollado sus compañías desde inicios modestos. Cuando es coherente, patrocino a negocios dirigidos por mujeres para mostrar solidaridad.

 

2. Diversifique a su equipo.

La diversidad e inclusión son más que términos populares o números para RR. HH. Mientras más diversidad haya en los miembros de su equipo, habrá más probabilidad de que su compañía sea innovadora y ágil. Una investigación del Boston Consulting Group muestra un vínculo entre la diversidad en el lugar de trabajo y un desempeño financiero más sólido. ¿Cuánta diferencia hace la diversidad en términos de innovación que produce dinero? Las cifras del grupo indican que los negocios que contratan a gerentes que representan a una gran variedad de orígenes disfrutan de ingresos 19 % más altos.

Revise sus protocolos de contratación para garantizar atraer a solicitantes que brinden diversas capacidades y experiencias. Sus márgenes de ganancias pueden obtener un incremento significativo de su concentración en la diversidad e inclusión, que puede ser una enorme ventaja si necesita capital de riesgo adicional o desea vender su negocio.

 

3. Haga que las instituciones financieras se responsabilicen.

¿Qué tanto apoyan a las mujeres emprendedoras las instituciones financieras que usted regularmente usa? ¿Invierten en fundadoras del sexo femenino? ¿O están sumidas en la mentalidad antigua que asume que las compañías propiedad de mujeres presentan un alto riesgo? Si no está seguro de qué postura tiene su banco o entidad crediticia, pida información.

Si las mujeres más exitosas insisten que sus instituciones financieras preferidas hacen que haya capital para las mujeres emprendedoras bajo las circunstancias adecuadas, el panorama cambiará. Además, los bancos y firmas de capital de riesgo que respaldan a las compañías propiedad de mujeres no se están arriesgando tanto como piensan: Como lo observó un estudio del Boston Consulting Group , los negocios dirigidos por mujeres generaban más ingresos que las compañías comparables con fundadores del sexo masculino.

Las mujeres acaban de empezar a destacar en muchas áreas, incluyendo los negocios y la política. Nuestro papel como líderes femeninas debe ser elevar a las mujeres que están a nuestro alrededor insistiendo en tratamiento equitativo para objetivos equitativos. Este cambio significará que nuestras hijas puedan concentrarse en dar vida a sus ideas en lugar de esforzarse por tener las barajas en su contra.