Como a muchos otros Directores Generales, a menudo me preguntan sobre mis secretos para un exitoso liderazgo comercial. Y la verdad es que algunas veces es un poco complicado de responder.

 

No me malinterpreten: No pasas años dirigiendo una compañía de limpieza nacional multimillonaria—con una plantilla de solo 15 empleados—sin aprender un par de cosas sobre el liderazgo.

 

Pero en mi experiencia, los secretos para un liderazgo comercial exitoso no siempre son lo que uno esperaría. Eso se debe a que el liderazgo comercial tiende a ser más parecido a la vida de lo que uno esperaría.

 

En otras palabras, manejar una compañía tiene mucho en común con manejar sus relaciones con amigos y familiares. Algunas veces es complicado. Lo que funciona con una persona no funciona con otra. No hay un camino directo hacia sus metas. Las metas mismas cambian sin previo aviso.

 

Y al igual que en su vida personal, las cosas que hacen del liderazgo comercial algo insoportable un día, son las mismas cosas que lo vuelven algo maravilloso al siguiente.

 

Por lo que cuando busco enriquecer mi vida profesional, tiendo a tomar algunos de los mismos pasos que tomaría con mi familia y amigos. He aquí algunos ejemplos que creo que le servirían a cualquier líder comercial:

 

  1. Crear una cultura de comunicación: ya sea con su propia familia o en una compañía de cualquier tamaño, algo gracioso ocurre cuando la comunicación no es clara sobre quién hace qué: nadie hace nada. Todo su personal debe trabajar en conjunto para asegurarse de que haya un buen flujo de comunicación para que todo el equipo esté siempre coordinado con respecto a las tareas que deben ser completadas. Eso en conjunto con la actitud orientada a las soluciones—la cual usted, como líder, puede moldear a través de su propio comportamiento—indica que no se trata tanto de esperar por la persona indicada para el trabajo, sino de realizar el trabajo. Eso conduce a resultados positivos para su equipo y su negocio.

 

  1. Realice un viaje creativo: si se encuentra ocupada dirigiendo un negocio, cuidando a los niños o ambas, entonces es posible que no tenga mucho tiempo para ser creativa. Esto conduce a pensamientos abarrotados e inefectivos—sin mencionar la sensación de estar corriendo en círculos a diario. Cuando comienzo a sentirme de esta manera, me obligo a darme el tiempo de hacer algo creativo. Puede ser una actividad organizada, como tomar una clase de pintura o puede ser algo que no requiera adherirse a un horario, como ver algunas charlas TED cuando tenga tiempo. Incluso tengo una amiga que decidió aprender a hacer zapatos de piel como su escape creativo. Si está interesada en ello, abre su mente a nuevas formas de pensar y no tiene nada que ver con lo que hace a diario, entonces tal vez es lo que necesita.

 

  1. Borre su grabadora mental: todos tenemos algo que suelo considerar algo así como una grabadora mental—y reproduce los comentarios negativos que escuchamos en algún punto de nuestras vidas, una y otra vez. Y es muy difícil de borrar. Un buen ejemplo: cuando era pequeña, otro niño se burló de mí porque no podía llegar al otro lado del pasamanos y hay veces que sus burlas aún se arrastran hasta mis pensamientos, luego de casi cuatro décadas. Pero a pesar de cuán difícil es detener la grabadora y borrar la cinta, eso es lo que necesito para seguir adelante. Tal vez su grabación ha permanecido con usted por demasiado tiempo que ya la asimiló y se olvidó de su existencia. Reconocer el hecho de que estos comentarios negativos no le definen es el primer paso para borrar la cinta permanentemente.

 

  1. Sea una seguidora para poder ser una líder: cuando comencé a trabajar en Jelmar, a mis veintitantos años, comencé desde abajo. Desde el mero fondo . Ni siquiera tenía un escritorio o descripción de mi puesto. Pero sin importar cuán difícil fue subir peldaños a través de mi trabajo, como cualquier otro empleado, también resultó ser invaluable ya que aprendí de primera mano cómo funcionaba el sistema. Esa es la cuestión con el liderazgo comercial: en realidad no sabes cómo crear las reglas a menos de que, en algún momento, hayas tenido que acatar las reglas. Al igual que no querría criar a sus hijos hasta no haber madurado lo suficiente como para tomar decisiones parentales sensatas, ¿cómo podría saber dirigir una compañía si no comprende por completo su funcionamiento interno? Cuando me volví Directora General pude hacer cambios audaces a la marca y línea de productos de Jelmar a causa de dónde comencé; tenía la confianza de que tendría éxito porque sabía exactamente qué debía cambiar—y qué debía permanecer igual.

 

  1. No subestime el valor de la humildad: muchos de nosotros no nos sentimos del todo cómodos admitiendo que no somos perfectos. Tal vez tenga algo que ver con buscar el respeto de la gente o quizás se trata de la grabadora mental que mencioné anteriormente que está poniendo presión sobre una misma para ser perfecta. Cualquiera que sea la razón, esta es la verdad: sus empleados, al igual que su familia y amigos, valoran la transparencia, la autenticidad y la buena capacidad de reírse de sus propios errores. Créame, si se descuida (aunque sea por un momento) y demuestra un poco de humildad cuando es necesario, será recompensada en la forma de confianza y lealtad por parte de sus empleados.

 

Si lo que busca es un consejo sobre alcanzar los números trimestrales, satisfacer a las partes interesadas o mejorar las ventas—bien, podría contarle sobre esas cosas. Pero también cualquier otro Director General. Estos cinco consejos, los cuales es probable que ya emplee en su vida personal con excelentes resultados, pueden ayudarle a liderar con un propósito mayor. Y para mi, eso significa cultivar empleados capacitados que se sientan bien sobre su compañía, sus colegas y sus productos.