No hay nada más aterrador para un Director General que contemplar un cambio para un producto exitoso. Si su compañía ha pasado décadas construyendo una relación con los clientes, comprendiendo sus necesidades y ofreciendo productos de manera estable durante generaciones—es probable que no quiera meterse con eso.

 

Y aún así, es exactamente donde me encontraba hace alrededor de 10 años.

 

Sí, fue aterrador. Pero también opino que fue muy necesario.

 

Verán, tenía poco de haber reemplazado a mi papá como presidenta y Directora General de Jelmar; estuve pensando mucho sobre cómo debía evolucionar la compañía. Y lo que me quedó claro es que a pesar de cuánto amaban las personas nuestros productos, no podíamos considerarnos realmenteun éxito, a menos de que descubriéramos una forma de que fueran seguros para el medio ambiente.

 

¿Productos de limpieza que fueran ecológicos, pero que mantuvieran su efectividad? Sí, suena prácticamente imposible. Pero trabajamos con un químico experto, probamos múltiples fórmulas a lo largo de muchos meses y al final obtuvimos unos replanteamientos para CLR®con los que nos sentimos muy bien.

 

Sabíamos que el planeta nos lo agradecería, pero ¿qué hay de nuestros clientes? Decidimos introducir nuestras nuevas fórmulas de manera discreta, reemplazando los productos pero sin hacer cambios al empaque. Todo nuestro arduo trabajo tuvo frutos cuando obtuvimos el resultado que estábamos esperando: las ventas continuaron en aumento.

 

Trabajamos de cerca con la EPA desde principios de la década de los 2000 para asegurarnos de cumplir con los estándares de productos ecológicos y ahora el empaque de CLR®  cuenta con un logo prominente de Safer Choice de la EPA. En la actualidad, CLR® contiene más de un 85 por ciento de ingredientes naturales y hemos recibido el Safer Choice Partner del año por tres años consecutivos.

 

Lo que en un momento parecía ser una jugada algo arriesgada se convirtió en uno de los aspectos definitivos de los productos de Jelmar, el cual ha sido recibido con gratitud tanto por los clientes nuevos como los que más han perdurado.

 

Sin embargo, no pretendo insinuar que todo esto fue fácil, porque sin duda no lo fue. Es por eso que quiero compartir algunas observaciones importantes que tal vez podrían ayudar a otros líderes de negocios que estén en busca de formas para mejorar la sustentabilidad de sus negocios:

 

  1. Aceptar la tecnología y la ciencia. No les mentiré, no soy ninguna experta en química. Pero al contratar a un químico experimentado para liderar nuestro replanteamiento del producto ecológico, se me presentaron posibilidades que ni siquiera sabía que existían. Y la sustentabilidad no solo se refiere a los productos; existen muchas formas en las que la tecnología puede ayudarle a que su negocio sea más amigable con el medio ambiente y trabajar con quienes saben de eso puede ser un punto de inflexión.
  2. No comprometa sus valores. Es posible que cualquier iniciativa ecológica que elija para su negocio involucre bastante tiempo y dinero—en especial si se encuentra cambiando los procesos o productos que cuentan con bastante tradición. Es importante recordar por qué decidió tomar este camino en primer lugar; para mí, era simplemente porque yo creo que el preocuparnos por el medio ambiente ya no es una elección. Fue un reto implementar prácticas de negocios más sustentables, pero sabía que era una evolución necesaria.
  3. Escuche a sus clientes. Sin importar cuánto le pueda preocupar el medio ambiente, es natural preocuparse por cómo reaccionarán sus clientes ante los cambios. ¡Ese era mi caso! Mi recomendación es escuchar con atención sus necesidades, ya sea que lo haga a través de redes sociales, grupos de enfoque o incluso observando la manera en que interactúan con sus productos en un entorno de ventas minoristas. Al enfocarse en comprender y resolver los problemas de sus clientes, se dará cuenta de la mejor forma de mejorar la sustentabilidad mientras mantiene felices a sus clientes.
  4. Siga siendo el líder. Por otro lado, el hecho es que sus clientes no siempre tomarán las decisiones correctas sobre los problemas ambientales. Tal vez están ocupados, tienen un presupuesto o no tienen el tiempo de informarse tanto como quisieran sobre cómo ayudar al planeta. Ahí es donde se vuelve particularmente vital su rol como líder de negocios. Usted marca el tono de nuestra cultura y moldea la evolución de nuestra sociedad a través de sus productos, sus comunicaciones de mercadotecnia y sus decisiones comerciales diarias. Si quiere ver que otros tomen medidas para ayudar al medio ambiente, usted necesita guiarlos.

 

Los replanteamientos de productos ecológicos de Jelmar comenzaron con una simple decisión—la sustentabilidad debe ser parte de nuestra vida diaria, no algo en lo que pensamos de vez en cuando. El cambio nunca es fácil, pero si es como yo, entonces sabe que puede valer la pena.